Diagnóstico
Visitamos la casa, vemos qué falla y qué destaca. Te decimos exactamente qué hay que tocar.
Para vender o alquilar mejor. Pequeños cambios bien medidos — pintura, mobiliario neutro, iluminación, textiles — y fotografía profesional. La casa pasa de "se ve" a "se quiere".
Adaptamos el paquete según la casa. Lo de siempre: te decimos qué creemos que hace falta — y lo que no — antes de presupuestar.
Visitamos la casa, vemos qué falla y qué destaca. Te decimos exactamente qué hay que tocar.
Quitamos lo que sobra: fotos, recuerdos, muebles que estorban. Que cualquiera pueda imaginarse viviendo ahí.
Movemos lo que ya hay, añadimos textiles, plantas y luz. Sin obra, sin cambiar nada estructural.
Si la casa está vacía, la vestimos con un kit de muebles, alfombras y decoración. Alquiler por semanas.
Coordinamos pintor, fontanero o cerrajero si la casa lo necesita antes de fotografiarla.
Sesión profesional para anuncios. La diferencia entre que entre uno o entren cinco al primer fin de semana.
Cuéntanos qué casa es y para qué la quieres preparar. Te visitamos y te decimos en qué se nota antes de tocar nada.